¿BUENOS CONVERSANDO O CONVERSANDO SIN DESCANSO?

A la mayoría de nosotros nos
encanta comunicarnos, conectarnos inmediatamente con otra persona aunque no la
hayamos visto nunca y no la volvamos a ver jamás. También nos gusta comentar
nuestros proyectos con nuestra pareja y familia, con amigos y compañeros de
trabajo y nos agrada que nos escuchen.
Pero hay momentos en los que
es oportuno guardar silencio: cuando no tenemos las cosas claras, cuando el
otro necesita privacidad o simplemente expresarse y ser oído también, cuando no
tenemos algo bueno y adecuado que decir y podemos herir con las palabras.
Hace poco leí algo que me
pareció aleccionador y quiero compartirlo con ustedes: antes de hablar
deberíamos hacernos tres preguntas: ¿Es verdad? ¿Es amable? ¿Es necesario? Y si
la respuesta a las tres preguntas es SI, solo entonces deberíamos decirlo.
Ma Isabel Buendia/ Image&fashion consultant
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